La paradoja de la obesidad: ¿Puede el sobrepeso ser beneficioso en algunas enfermedades del corazón?

Obesidad y efectos secundarios cardiovasculares 

Qué es la paradoja de la obesidad, en qué enfermedades se ha observado, qué explicaciones tiene la ciencia, qué precauciones debe tener y qué preguntas hacerle a su médico.

¿A quién va dirigido? Pacientes con insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica, diabetes u otras enfermedades crónicas; personas con sobrepeso u obesidad; familiares y cuidadores que deseen comprender este tema de forma clara.

Tiempo estimado de lectura: 12-15 minutos.

Palabras clave:
Paradoja de la obesidad Sobrepeso protector Insuficiencia cardíaca Índice de masa corporal (IMC) Mortalidad Reservas metabólicas Masa muscular Cardiopatía isquémica Epidemiología inversa Adiposidad Grasa visceral Diabetes mellitus Pérdida de peso intencionada

1. Introducción: Por qué este tema importa para su salud

Es posible que en alguna consulta, en un artículo de prensa o en una conversación haya escuchado algo que suena contradictorio: que tener sobrepeso podría, en ciertas situaciones, asociarse con una mayor supervivencia. A este fenómeno se le conoce como "paradoja de la obesidad", y es uno de los temas más debatidos en la medicina cardiovascular actual.

Para entender su importancia, piense lo siguiente: durante décadas, los mensajes de salud pública han sido claros: la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, diabetes, hipertensión y muchos otros problemas. Esto sigue siendo absolutamente cierto y nadie lo discute. Sin embargo, una vez que algunas de estas enfermedades ya están presentes, varios estudios han observado que los pacientes con sobrepeso u obesidad leve parecen tener mejores tasas de supervivencia que aquellos con peso normal o bajo que padecen la misma enfermedad.

Es como si el exceso de peso, que contribuyó a causar la enfermedad, ofreciera de alguna forma una ventaja una vez que la enfermedad ya existe. De ahí el término "paradoja": algo que parece ir contra la lógica esperada.

Este artículo no pretende sugerir que el sobrepeso sea deseable ni que deba abandonarse cualquier esfuerzo por cuidar el peso. Su objetivo es explicar, con honestidad y rigor, qué dice hoy la ciencia sobre este fenómeno, en qué contextos se observa, qué explicaciones se han propuesto y, sobre todo, qué significa para usted como paciente.

Al terminar de leer, usted podrá comprender qué es exactamente esta paradoja, en qué enfermedades se ha estudiado, por qué los expertos aún debaten su significado, y cómo usar esta información para tener conversaciones más informadas con su médico.

2. Conceptos básicos: ¿De qué hablamos exactamente?

Antes de profundizar, necesitamos definir algunos términos sencillos pero esenciales.

¿Qué es el índice de masa corporal (IMC)?

El IMC es una fórmula matemática que relaciona el peso y la altura de una persona. Se calcula dividiendo el peso (en kilogramos) entre la altura al cuadrado (en metros). Es la herramienta más utilizada para clasificar el peso de una persona en categorías.

Clasificación IMC (kg/m²) Qué significa
Bajo pesoMenos de 18,5Peso insuficiente para la estatura
Peso normal18,5 - 24,9Peso considerado saludable
Sobrepeso25,0 - 29,9Peso por encima de lo recomendado
Obesidad (clase I)30,0 - 34,9Exceso de peso moderado
Obesidad (clase II)35,0 - 39,9Obesidad significativa
Obesidad (clase III o mórbida)40,0 o másObesidad severa o extrema
Imagine que el IMC es como clasificar el contenido de una maleta solo por su peso total, sin saber qué hay dentro. Es útil como punto de partida, pero no cuenta toda la historia. Una persona musculosa puede tener un IMC alto sin tener exceso de grasa, y alguien con peso normal puede tener grasa acumulada en lugares poco saludables.

¿Qué es la grasa visceral y por qué importa?

No toda la grasa del cuerpo es igual. Existen principalmente dos tipos de grasa que se acumulan en el abdomen:

  • Grasa subcutánea: la que se encuentra justo debajo de la piel. Es la que se puede "pellizcar".
  • Grasa visceral: la que se acumula alrededor de los órganos internos (hígado, intestinos, corazón). No se puede ver ni pellizcar, pero es la más relacionada con problemas de salud.

El IMC no distingue entre estos dos tipos de grasa, ni entre grasa y músculo. Esta es una de sus principales limitaciones y es clave para entender por qué la paradoja de la obesidad es tan debatida.

¿Qué significa "mortalidad" y "supervivencia" en los estudios?

Cuando los investigadores hablan de "mortalidad", se refieren a la probabilidad de fallecer durante un periodo de tiempo determinado. "Supervivencia" es simplemente el complemento: la probabilidad de seguir vivo. Un estudio que encuentra que los pacientes obesos tienen "menor mortalidad" significa que, en ese grupo, hubo menos fallecimientos durante el tiempo que duró el estudio.

3. ¿Cómo funciona el cuerpo y qué es exactamente la "paradoja"?

Para entender la paradoja de la obesidad, primero hay que entender algo fundamental: la relación entre el peso y la salud depende de en qué momento del proceso nos encontramos.

El camino normal: la obesidad como factor de riesgo

En la población general, la obesidad aumenta progresivamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Esto significa que las personas con IMC más alto tienen más probabilidades de sufrir hipertensión, diabetes, infartos e insuficiencia cardíaca a lo largo de su vida.

SITUACIÓN NORMAL (población general): ========================================= Peso normal → Menor riesgo de desarrollar enfermedad → Vida más larga Sobrepeso/Obesidad → Mayor riesgo de desarrollar enfermedad → Más complicaciones a largo plazo Obesidad extrema (IMC >40) → Riesgo muy elevado de múltiples enfermedades

La paradoja: lo que ocurre cuando la enfermedad ya existe

Aquí es donde aparece lo sorprendente. Cuando los investigadores estudian exclusivamente a pacientes que ya tienen una enfermedad cardiovascular establecida (especialmente insuficiencia cardíaca), encuentran un patrón diferente:

PARADOJA DE LA OBESIDAD (en pacientes con enfermedad ya establecida): ========================================================================== Peso bajo / Desnutrición → Mayor mortalidad → Peor pronóstico Peso normal → Mortalidad de referencia Sobrepeso / Obesidad leve (IMC 25-35) → Menor mortalidad → Mejor pronóstico a corto-medio plazo Obesidad extrema (IMC >40) → La ventaja desaparece → Vuelve a aumentar el riesgo

El resultado es lo que los estadísticos llaman una curva en forma de U o de J: el riesgo de morir es más alto en los extremos (muy delgado o muy obeso) y más bajo en el rango intermedio (sobrepeso y obesidad leve).

Piense en una manguera de jardín. Si tiene poca agua y poca presión (paciente muy delgado y desnutrido), el sistema no funciona bien: la planta no recibe lo que necesita. Si el agua y la presión son adecuadas (peso normal), todo funciona correctamente. Y aunque un exceso moderado de presión (sobrepeso) a largo plazo podría dañar la manguera, cuando el sistema ya está dañado (enfermedad presente), esa presión extra puede ayudar a mantener el flujo funcionando. Pero si la presión es excesiva (obesidad extrema), la manguera revienta.

¿Es la paradoja algo real o un "truco" estadístico?

Esta es la pregunta central del debate científico actual. Existen dos posturas:

Postura 1: La paradoja es real. Varios meta-análisis (estudios que combinan datos de múltiples investigaciones) han confirmado consistentemente el fenómeno. Por ejemplo, un meta-análisis que incluyó más de 28.000 pacientes con insuficiencia cardíaca encontró que los pacientes con sobrepeso tenían un 7% menos de mortalidad y los obesos un 12% menos, en comparación con los de peso normal.

Postura 2: La paradoja puede ser una ilusión. Estudios más recientes y sofisticados sugieren que la ventaja desaparece cuando se ajustan adecuadamente otros factores. Un estudio publicado en 2024 en el European Heart Journal por Butt y colaboradores no encontró evidencia de la paradoja tras ajustar por diversos factores pronósticos. Además, un estudio de aleatorización mendeliana publicado en 2025 tampoco encontró evidencia causal de un efecto protector de la obesidad.

Ambas posturas tienen evidencia a su favor, y la comunidad científica continúa investigando.

4. ¿En qué enfermedades se ha observado la paradoja?

La paradoja de la obesidad no es un fenómeno único de una sola enfermedad. Se ha estudiado en múltiples condiciones. A continuación, las más investigadas:

Insuficiencia cardíaca (la más estudiada)

Es donde la paradoja se ha observado de forma más consistente. En pacientes con insuficiencia cardíaca (tanto con fracción de eyección reducida como preservada), el sobrepeso y la obesidad leve se asocian con mejor supervivencia. Un meta-análisis que combinó nueve estudios y más de 28.000 pacientes confirmó que los pacientes con sobrepeso u obesidad tenían menor mortalidad que los de peso normal.

Sin embargo, los pacientes con obesidad extrema (IMC superior a 40) no comparten esta ventaja y vuelven a tener un riesgo elevado.

Cardiopatía isquémica (enfermedad de las arterias del corazón)

Diversos estudios y meta-análisis han mostrado que los pacientes con sobrepeso u obesidad que ya han sufrido un infarto o tienen enfermedad coronaria parecen tener mejor pronóstico a corto y medio plazo que los pacientes más delgados con la misma enfermedad. Una revisión publicada en 2025 confirmó esta tendencia en cardiopatía coronaria.

Diabetes mellitus tipo 2

Aquí el panorama es más complejo. Aunque algunos estudios sugieren una paradoja en pacientes diabéticos, otros indican que la paradoja desaparece en pacientes con diabetes. Un estudio fundamental mostró que en pacientes con insuficiencia cardíaca sin diabetes, la obesidad tenía un efecto protector; pero en los pacientes con diabetes, ese efecto protector desaparecía. Esto sugiere que la diabetes modifica la relación entre peso y pronóstico.

Otras condiciones

  • Enfermedad renal crónica y pacientes en diálisis: se ha descrito tradicionalmente una paradoja, aunque estudios recientes (2026) en cohortes de hemodiálisis la cuestionan.
  • EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica): el sobrepeso se ha asociado con mejor supervivencia.
  • Adultos mayores: en personas mayores de 65-70 años, un IMC ligeramente elevado puede asociarse con mejor supervivencia, aunque no todos los estudios coinciden.
  • Postoperatorio y cuidados intensivos: pacientes con sobrepeso a veces presentan mejor evolución tras cirugías o durante estancias en UCI.

5. ¿Para qué sirve conocer la paradoja? (Aplicaciones prácticas)

Conocer la paradoja de la obesidad no sirve para "justificar" el sobrepeso. Sirve, principalmente, para tres cosas:

  • Evitar conclusiones simplistas: el peso por sí solo no predice el pronóstico de forma automática. Un paciente con sobrepeso y buena masa muscular puede tener un pronóstico diferente al de uno con sobrepeso y mucha grasa visceral.
  • Personalizar las decisiones: la recomendación de perder peso debe adaptarse a cada paciente. No todas las personas con sobrepeso necesitan el mismo objetivo de peso, especialmente si ya tienen una enfermedad establecida.
  • Proteger a los pacientes frágiles: la paradoja destaca la importancia de evitar la desnutrición y la pérdida excesiva de masa muscular (sarcopenia), que son claramente perjudiciales y se asocian con peor pronóstico.
La paradoja de la obesidad no es una recomendación médica. Es una observación epidemiológica que ayuda a los médicos a entender mejor el pronóstico y a tomar decisiones más personalizadas. No debe interpretarse como una licencia para descuidar el peso.

6. ¿Cómo se interpreta? (Los datos en perspectiva)

Para que la información sea útil, es importante entender qué nos dicen los números y, sobre todo, qué no nos dicen.

Los datos más sólidos

Tipo de paciente IMC con mejor supervivencia Observación
Insuficiencia cardíaca (general)25 - 35 kg/m²Menor mortalidad en sobrepeso y obesidad leve
Insuficiencia cardíaca con diabetesNo claroLa paradoja se debilita o desaparece
Cardiopatía isquémica establecida25 - 30 kg/m²Mejor pronóstico a corto-medio plazo
Obesidad extrema (IMC >40)La ventaja protectora desaparece
Desnutrición / bajo pesoMenos de 18,5 kg/m²Consistentemente peor pronóstico

Lo que los datos NO significan

  • No significan que engordar sea bueno. La paradoja se observa en pacientes que ya tienen una enfermedad. En personas sanas, la obesidad sigue aumentando el riesgo de desarrollarla.
  • No significan que el IMC sea suficiente. El IMC no distingue grasa de músculo ni grasa visceral de subcutánea. Cada vez más expertos defienden usar también la circunferencia de la cintura o el índice cintura-talla.
  • No significan que perder peso sea perjudicial. La pérdida de peso intencionada y controlada, con dieta y ejercicio, sigue siendo beneficiosa. La pérdida involuntaria de peso (sin intentarlo) sí puede ser una señal de alarma.

La diferencia entre pérdida intencionada e involuntaria

Este es un punto crucial que mucha confusión genera:

  • Pérdida intencionada: el paciente decide, con su médico, perder peso mediante dieta, ejercicio o medicación. Esto generalmente mejora la presión arterial, el azúcar en sangre, el colesterol y la función cardíaca.
  • Pérdida involuntaria: el paciente pierde peso sin querer, a menudo debido a la progresión de su enfermedad o a pérdida de masa muscular. Esto se asocia con peor pronóstico y es una señal de alerta.
Si usted tiene una enfermedad cardiovascular y pierde peso sin estar intentándolo, comuníqueselo a su médico. La pérdida involuntaria de peso, especialmente si va acompañada de pérdida de fuerza o masa muscular, puede indicar que la enfermedad está progresando.

7. Señales que debe vigilar: Lo que la paradoja no le dice

La paradoja de la obesidad describe lo que ocurre en grandes grupos de pacientes. Pero a nivel individual, hay señales que usted debe vigilar independientemente de su peso:

✅ Lo que es normal o esperado:

  • Fluctuaciones pequeñas de peso (1-2 kg) relacionadas con líquidos, dieta o actividad física.
  • Pérdida de peso gradual y controlada si está siguiendo un plan con su médico.
  • Sentirse con más energía y capacidad de ejercicio al mejorar sus hábitos.

⚠️ Cuándo consultar a su médico (sin urgencia, pero pronto):

  • Pérdida de peso de más de 5% en 6-12 meses sin estar intentándolo.
  • Aumento rápido de peso (más de 2-3 kg en pocos días), que puede indicar retención de líquidos.
  • Disminución de la fuerza o dificultad para realizar actividades que antes hacía sin problema (señal de pérdida de masa muscular).
  • Cambios en el apetito o sensación de saciedad precoz.

🚨 Cuándo acudir a urgencias:

  • Aumento brusco de peso acompañado de dificultad para respirar, especialmente al estar acostado.
  • Hinchazón repentina de piernas, tobillos o abdomen.
  • Dolor torácico, mareo intenso o desmayos.
La retención de líquidos puede confundirse con aumento de peso por grasa. Si su peso sube rápidamente (en días, no en meses), consulte a su médico. Puede ser un signo de que su corazón no está bombeando bien, no de que haya "engordado".

8. Precauciones y lo que la paradoja NO justifica

Es fundamental comprender qué precauciones deben tenerse al interpretar la paradoja de la obesidad.

La paradoja no es una excusa para descuidar el peso

El mayor riesgo de difundir la paradoja de la obesidad es que se interprete como un permiso para no cuidarse. Esto sería un error grave por varias razones:

  • La obesidad sigue causando enfermedad. Aunque pueda mejorar la supervivencia una vez que la enfermedad existe, la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar esa enfermedad en primer lugar.
  • La obesidad extrema es perjudicial. El efecto protector, si existe, se limita al sobrepeso y la obesidad leve (IMC 25-35). A partir de IMC 40, el riesgo vuelve a aumentar claramente.
  • La calidad de vida importa. Incluso si la supervivencia fuera ligeramente mejor, la obesidad se asocia con peor calidad de vida: dificultad para moverse, dolor articular, problemas respiratorios, entre otros.

El papel de la forma física ("fat but fit")

Un concepto relacionado e importante es el de la "obesidad metabólicamente sana" o lo que en inglés se llama "fat but fit". Algunos estudios sugieren que la capacidad cardiorespiratoria (el estado de forma física) es un factor pronóstico más importante que el IMC por sí solo. Un paciente con sobrepeso pero con buena condición física puede tener mejor pronóstico que uno con peso normal pero sedentario.

Esto refuerza un mensaje clave: la actividad física regular es beneficiosa independientemente del peso, y puede ser incluso más importante que alcanzar un IMC "ideal".

El peso no lo es todo: otros factores que importan

Factor Por qué importa más que el IMC
Distribución de la grasaLa grasa abdominal (visceral) es más peligrosa que la grasa de caderas o muslos
Masa muscularMás músculo se asocia con mejor pronóstico; la pérdida de músculo (sarcopenia) empeora todo
Capacidad físicaPoder caminar, subir escaleras y realizar actividad física predice mejor la supervivencia que el IMC
Control de la enfermedadLa presión arterial, el azúcar y el colesterol bien controlados importan más que unos kilos de más
Estado nutricionalUna alimentación equilibrada y suficiente protege más que cualquier número en la báscula

9. Preguntas frecuentes

1. ¿Significa esto que debo intentar mantenerme con sobrepeso?

No. La paradoja de la obesidad es una observación estadística en pacientes que ya tienen ciertas enfermedades. No es una recomendación médica de mantener sobrepeso. La decisión sobre el peso debe ser personalizada y tomada junto a su médico, considerando su salud general, no solo un número.

2. ¿Puedo dejar de preocuparme por mi peso si tengo insuficiencia cardíaca?

No. Aunque algunos estudios sugieren que el sobrepeso puede asociarse con mejor supervivencia en insuficiencia cardíaca, esto no significa que el peso deje de importar. Lo que sí cambia es que el objetivo puede no ser alcanzar un peso "normal", sino evitar la desnutrición, mantener la masa muscular y controlar los líquidos. Su cardiólogo es quien debe guiar esta decisión.

3. Si estoy enfermo y delgado, ¿debo intentar engordar?

No necesariamente. Lo importante no es "engordar" acumulando grasa, sino mantener un buen estado nutricional y preservar la masa muscular. Si ha perdido peso sin querer, su médico debe investigar la causa. Puede ser necesario un plan de nutrición con suficiente proteína y, en algunos casos, suplementos. Pero el objetivo no es simplemente subir de peso.

4. ¿La paradoja se aplica a personas sanas?

No. La paradoja se ha observado exclusivamente en personas que ya tienen una enfermedad cardiovascular u otra condición crónica. En personas sanas, la obesidad sigue aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades. Mantener un peso saludable sigue siendo la mejor prevención.

5. ¿Por qué la paradoja desaparece en pacientes con diabetes?

Se cree que la diabetes altera el metabolismo de forma que los posibles beneficios del exceso de peso se ven contrarrestados por los efectos negativos del azúcar elevado y la resistencia a la insulina. Los estudios muestran que en pacientes con insuficiencia cardíaca y diabetes, la obesidad no ofrece protección adicional. Esto sugiere que la diabetes es un factor que "anula" la paradoja.

6. ¿Qué es la pérdida de peso involuntaria y por qué preocupa?

Es la pérdida de peso que ocurre sin que la persona lo intente, sin dieta ni ejercicio. En pacientes con enfermedades crónicas, especialmente insuficiencia cardíaca o cáncer, la pérdida involuntaria de peso (a menudo acompañada de pérdida de masa muscular) es una señal de que la enfermedad puede estar avanzando. Si pierde más del 5% de su peso en 6-12 meses sin intentarlo, debe consultarlo con su médico.

7. ¿Es mejor hacer ejercicio que intentar perder peso?

Cada vez más evidencia sugiere que la capacidad física (el estado de forma) es un predictor de supervivencia más fuerte que el IMC. Una persona con sobrepeso pero activa puede tener mejor pronóstico que una delgada pero sedentaria. El ejercicio regular mejora la función del corazón, los músculos, el azúcar en sangre y el estado de ánimo. Hable con su médico sobre qué tipo y cantidad de ejercicio es seguro para usted.

8. ¿Debería medir mi cintura además de pesarme?

Es una excelente idea. La circunferencia de la cintura refleja la grasa abdominal (visceral), que es la más peligrosa para el corazón. En hombres, una cintura mayor de 102 cm y en mujeres mayor de 88 cm se considera de riesgo elevado. Es una medida sencilla que puede hacer en casa y que a veces es más informativa que el IMC.

9. ¿Los nuevos medicamentos para perder peso (como los GLP-1) afectan la paradoja?

Es un tema activo de investigación. Los medicamentos como los agonistas del receptor de GLP-1 (por ejemplo, semaglutida) han mostrado beneficios cardiovasculares más allá de la pérdida de peso. Algunos expertos sugieren que la pérdida de peso intencionada con estos medicamentos puede mejorar el pronóstico incluso en pacientes con enfermedades establecidas, pero se necesitan más estudios específicos. Consulte con su médico si estos tratamientos son apropiados para usted.

10. ¿Qué preguntas debería hacerle a mi médico sobre mi peso y mi enfermedad?
  • "¿Cuál es el peso ideal para mí, considerando mi enfermedad?"
  • "¿Debería intentar perder peso o es más importante que no pierda peso?"
  • "¿Mi pérdida de peso es voluntaria o involuntaria?"
  • "¿Cómo puedo preservar mi masa muscular?"
  • "¿Qué tipo de ejercicio es seguro para mí?"
  • "¿Debería medir mi cintura además de mi peso?"

10. Conclusión: Mensajes para recordar

Resumimos los puntos más importantes que debe llevarse de este artículo:

  1. La paradoja de la obesidad es una observación, no una recomendación. Se ha observado que, en algunos pacientes con enfermedades cardiovasculares ya establecidas, el sobrepeso y la obesidad leve se asocian con mejor supervivencia. Pero esto no significa que el sobrepeso sea deseable ni que deba descuidarse el peso.
  2. El fenómeno se limita a enfermedades ya presentes. En personas sanas, la obesidad sigue aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, diabetes y otras condiciones. La paradoja no es una excusa para no prevenir.
  3. La obesidad extrema (IMC superior a 40) no es beneficiosa. El posible efecto protector se limita al sobrepeso y la obesidad leve. A partir de cierto punto, el riesgo vuelve a aumentar.
  4. La pérdida involuntaria de peso es una señal de alerta. Si pierde peso sin intentarlo, especialmente con pérdida de fuerza o masa muscular, comuníqueselo a su médico. La desnutrición y la sarcopenia son claramente perjudiciales.
  5. El peso no lo es todo. La distribución de la grasa, la masa muscular, la capacidad física y el control de la enfermedad importan tanto o más que el número de la báscula. Hable con su médico sobre un plan integral, no solo sobre el peso.
Usted es el centro de su cuidado. Conocer lo que la ciencia dice (y lo que aún no sabe) sobre el peso y su salud es el primer paso para cuidar su corazón con confianza y criterio.

Fuentes de referencia

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  • • Butt JH, et al. Anthropometric measures and adverse outcomes in heart failure with reduced ejection fraction: revisiting the obesity paradox. European Heart Journal, 2024. Oxford Academic
  • • Lee DH. Obesity paradox can be a fact: unveiling the hidden role of adipose tissue. European Heart Journal, 2024. Oxford Academic
  • • Lavie CJ, et al. Obesity Paradox: Does It Exist? Diabetes Care, 2013. Diabetes Journals
  • • Padwal R, et al. The obesity paradox in heart failure patients with and without diabetes. PubMed
  • • De Schutter A, et al. Obesity Paradox in patients with hypertension and heart failure. PMC, 2016. NIH PMC
  • • Chryssohoou C, et al. Reverse epidemiology of obesity paradox: Fact or fiction? PMC, 2024. NIH PMC
  • Reevaluating the obesity paradox across diverse disease outcomes: A Mendelian randomization study. PMC, 2025. NIH PMC
  • • Lavie CJ, et al. Update on obesity, the obesity paradox, and obesity management in cardiovascular disease. PubMed, 2024. PubMed
  • • Sharma A, et al. Obesity, Heart Failure, and Obesity Paradox. PMC, 2015. NIH PMC
  • • El Khatib C, et al. Obesity paradox in coronary heart disease. Postgraduate Medicine, 2025. Taylor & Francis
  • The Obesity Paradox Reconsidered. Hemodialysis cohort, 2026. NIH PMC
  • • Banack HR, et al. The Obesity Paradox and Mortality in Older Adults. PMC, 2023. NIH PMC
  • La paradoja de la obesidad: entre el riesgo y la protección. Dialnet. Dialnet

Artículo de divulgación médica · Adrián Montero Mora

Basado en evidencia científica actualizada · Revisado por comité editorial

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