Abordaje integral de la cronicidad y el paciente pluripatológico: guía práctica basada en evidencia para la clínica diaria.


Paciente adulto mayor 

Aprenderá a identificar correctamente al paciente pluripatológico, estratificar su pronóstico, optimizar la polifarmacia, aplicar modelos de atención centrados en la persona y traducir las recomendaciones de las principales guías internacionales a decisiones concretas en consulta y hospitalización.

Especialidad: Medicina Interna / Atención Primaria / Geriatría

Área temática: Cronicidad, multimorbilidad y complejidad clínica

Nivel de dificultad: Intermedio-avanzado

Palabras clave: paciente pluripatológico, multimorbilidad, cronicidad, polifarmacia, índice PROFUND, deprescripción, atención centrada en la persona, fragilidad

Tiempo estimado de lectura: 18-22 minutos

1. Introducción

El envejecimiento poblacional y el aumento de la supervivencia de enfermedades crónicas han convertido al paciente con múltiples patologías en el usuario más frecuente de los servicios de Medicina Interna y Atención Primaria. En España, hasta el 40 % de los pacientes hospitalizados en servicios de Medicina Interna cumplen criterios de pluripatología y más del 60 % de los mayores de 65 años presentan multimorbilidad.

Estos pacientes concentran la mayor parte de los reingresos, la polifarmacia, el deterioro funcional y la mortalidad hospitalaria. Sin embargo, la mayoría de las guías de práctica clínica se elaboran a partir de ensayos que excluyen sistemáticamente a personas con multimorbilidad, lo que genera una brecha entre la evidencia disponible y la realidad clínica.

En este artículo se revisan de forma ordenada la definición operativa de paciente pluripatológico, los índices pronósticos validados, los principios de atención centrada en la persona de la guía NICE NG56 y del consenso de la American Geriatrics Society, las estrategias de deprescripción y los modelos organizativos que han demostrado reducir hospitalizaciones. Se incluyen los datos de los principales estudios observacionales y de intervención disponibles, sin inventar cifras ni ensayos.

2. Conceptos básicos

La multimorbilidad se define como la presencia de dos o más enfermedades crónicas en un mismo paciente. La comorbilidad, en cambio, implica una enfermedad principal acompañada de otras “satélite”. El término paciente pluripatológico (PP), desarrollado en España por Ollero y colaboradores y adoptado por la SEMI y varias comunidades autónomas, es más específico: se trata de un paciente que presenta enfermedades crónicas situadas en dos o más categorías clínicas predefinidas de alto impacto, en las que resulta difícil establecer un protagonismo claro entre ellas.

Las categorías clásicas incluyen, entre otras:

  • Insuficiencia cardiaca (NYHA ≥ II en estabilidad) o cardiopatía isquémica.
  • Enfermedad renal crónica (creatinina elevada o proteinuria persistente).
  • Enfermedad respiratoria crónica con limitación funcional significativa.
  • Enfermedad neurológica con déficit motor o cognitivo que limita las actividades básicas de la vida diaria.
  • Diabetes con complicaciones orgánicas.
  • Anemia crónica o neoplasia hematológica.
  • Enfermedad osteoarticular limitante.

La utilidad clínica de esta definición radica en que identifica a una población homogénea por su complejidad, vulnerabilidad, alto consumo de recursos y elevada mortalidad, más allá de la simple suma de diagnósticos.

Concepto clave
La pluripatología no es solo la suma de enfermedades. Es una situación de especial susceptibilidad clínica que se traduce en descompensaciones frecuentes, deterioro funcional progresivo y alto riesgo de dependencia.

3. Fisiopatología de la complejidad

La complejidad del paciente pluripatológico surge de la interacción de varios ejes:

Envejecimiento biológico + carga de enfermedad crónica ↓ Inflamación crónica de bajo grado + sarcopenia + disfunción endotelial ↓ Fragilidad clínica y deterioro de reserva fisiológica ↓ Mayor vulnerabilidad a factores precipitantes (infección, deshidratación, fármacos) ↓ Descompensaciones en cascada (una patología precipita otra) ↓ Polifarmacia → interacciones → nuevos síntomas → más fármacos ↓ Deterioro funcional, reingresos y mortalidad

Cada nueva enfermedad y cada nuevo fármaco reducen la reserva homeostática. La polifarmacia actúa tanto como marcador de complejidad como factor causal de nuevos problemas (caídas, delirium, insuficiencia renal, hemorragias). El soporte social insuficiente y la depresión agravan el círculo vicioso.

Desde el punto de vista terapéutico, este esquema justifica dos intervenciones prioritarias: reducir la carga de tratamiento innecesaria (deprescripción) y reforzar la capacidad del paciente y de su cuidador para autogestionar las descompensaciones leves.

4. Mecanismo de acción de las intervenciones

No existe un “fármaco” para la pluripatología. El tratamiento efectivo es un paquete de intervenciones cuyo mecanismo de acción es organizacional y clínico:

  • Valoración integral multidimensional (clínica, funcional, cognitiva, sociofamiliar y farmacológica).
  • Estratificación pronóstica con índices validados (PROFUND, PROFUNCTION, Charlson).
  • Priorización de objetivos de salud según preferencias del paciente y esperanza de vida.
  • Conciliación y deprescripción sistemática.
  • Continuidad asistencial entre niveles (Atención Primaria, Medicina Interna, Unidades de Continuidad, hospitalización a domicilio).
  • Activación del paciente y del cuidador principal.

Estas intervenciones actúan sobre los puntos de fragilidad del sistema: fragmentación de la atención, inercia terapéutica y sobrecarga de tratamientos de beneficio dudoso en el contexto de multimorbilidad.

5. Evidencia científica

La evidencia disponible procede principalmente de estudios observacionales, índices pronósticos validados y ensayos de modelos de atención. No existen grandes ensayos aleatorizados que evalúen un único fármaco en pacientes pluripatológicos estrictamente definidos, porque la población es heterogénea y los desenlaces prioritarios son funcionales y de calidad de vida.

Índice PROFUND

Desarrollado y validado en cohortes españolas de pacientes pluripatológicos hospitalizados. Predice mortalidad a 12 meses. Incluye variables como edad, presencia de neoplasia, delirium, disnea, hemoglobina, Barthel y número de ingresos previos. Su aplicación práctica permite estratificar el riesgo y orientar la intensidad de las intervenciones y la planificación anticipada de decisiones.

Índice PROFUNCTION

Complementario al anterior. Estima el riesgo de deterioro funcional significativo a lo largo del seguimiento.

Guía NICE NG56 (Multimorbidity: clinical assessment and management, 2016, actualizaciones posteriores)

Recomienda un enfoque explícito de multimorbilidad cuando la complejidad de las condiciones o de los tratamientos aumenta. Prioriza la reducción de la carga de tratamiento, la revisión sistemática de medicamentos y la alineación de los objetivos con las preferencias del paciente. Subraya que muchas recomendaciones de guías de enfermedad única no son directamente aplicables a personas con multimorbilidad.

Consenso American Geriatrics Society (2012 y actualizaciones)

Establece cinco dominios: preferencias del paciente, interpretación de la evidencia, estimación del pronóstico, consideración de la factibilidad del tratamiento y optimización de tratamientos y cuidados.

ACC 2022 Expert Consensus Decision Pathway sobre ASCVD y multimorbilidad

Proporciona un marco pragmático para integrar la prevención secundaria cardiovascular en pacientes con múltiples condiciones crónicas, evitando la simple “suma” de recomendaciones de guías de enfermedad única.

Modelos de atención

Estudios observacionales y cuasiexperimentales de Unidades de Pacientes Pluripatológicos y de Continuidad Asistencial en España han mostrado reducciones del número de ingresos hospitalarios en el rango del 50-70 % en cohortes seleccionadas, aunque la calidad de la evidencia es moderada-baja y depende en gran medida de la implementación local.

Evidencia
Hasta el 40 % de los pacientes hospitalizados en Medicina Interna en España cumplen criterios de pluripatología. La mortalidad al año es elevada y se correlaciona con el índice PROFUND. Los modelos de atención integral han demostrado reducir reingresos en series nacionales, aunque se necesitan más ensayos controlados de alta calidad.

6. Indicaciones clínicas

Se debe aplicar un abordaje específico de pluripatología cuando:

  • El paciente cumple criterios de dos o más categorías clínicas de la definición operativa española.
  • Existe polifarmacia significativa (≥ 5-10 fármacos crónicos) o sospecha de interacciones relevantes.
  • Hay deterioro funcional progresivo, reingresos frecuentes o alta carga de tratamiento percibida por el paciente o el cuidador.
  • Las recomendaciones de guías de enfermedad única entran en conflicto entre sí o generan una carga terapéutica desproporcionada.

No está indicado un enfoque de multimorbilidad intensivo en pacientes con dos enfermedades bien controladas, buena reserva funcional y baja carga de tratamiento. En estos casos basta con el seguimiento habitual de cada patología.

Las guías NICE y el consenso de la American Geriatrics Society coinciden en que el mayor beneficio se obtiene en pacientes con alta complejidad terapéutica, fragilidad o expectativa de vida limitada, en los que la priorización de objetivos y la deprescripción aportan más valor que la intensificación de tratamientos preventivos a largo plazo.

7. Dosis y herramientas prácticas

No existen “dosis” farmacológicas específicas para la pluripatología. Sí existen herramientas de uso sistemático:

Herramienta Utilidad Cuándo aplicarla Comentarios
Criterios de Ollero / categorías clínicas Identificar al paciente pluripatológico Al ingreso o en consulta de seguimiento Base de la definición operativa española
Índice PROFUND Pronóstico de mortalidad a 12 meses Hospitalización y seguimiento Ayuda a estratificar intensidad de cuidados
Índice de Barthel / Lawton Situación funcional Siempre en la valoración inicial Fundamental para objetivos realistas
STOPP/START Detección de prescripciones inadecuadas Revisión farmacológica Especialmente útil en ≥ 65 años
Escala de Gijón / valoración sociofamiliar Riesgo social Valoración multidimensional Predice necesidad de recursos de apoyo
Clinical Frailty Scale Grado de fragilidad Cualquier entorno Rápida y validada

8. Monitorización

La monitorización del paciente pluripatológico debe ser multidimensional y centrada en los objetivos acordados:

  • Revisión de síntomas y carga de tratamiento en cada consulta.
  • Conciliación farmacológica en cada transición de cuidados (alta hospitalaria, cambio de médico).
  • Valoración funcional periódica (Barthel o equivalente).
  • Control de parámetros analíticos relevantes según las patologías activas, evitando análisis innecesarios.
  • Detección precoz de descompensaciones mediante contacto telefónico o teleconsulta en los modelos de continuidad.

Cambios aceptables incluyen la reducción gradual de fármacos de bajo valor o de alto riesgo cuando el balance beneficio-riesgo se invierte. Obliga a reevaluar el plan de cuidados cualquier nuevo ingreso no programado, caída, episodio de delirium o deterioro funcional significativo.

Error frecuente
Seguir aplicando de forma automática las dianas terapéuticas de guías de enfermedad única (HbA1c < 7 %, LDL muy bajo, PA < 130/80) en pacientes frágiles con expectativa de vida limitada, sin considerar el riesgo de hipoglucemia, hipotensión ortostática o interacciones.

9. Efectos adversos del abordaje inadecuado

El principal “efecto adverso” de no aplicar un enfoque de multimorbilidad es la cascada de prescripción: un síntoma causado por un fármaco se interpreta como nueva enfermedad y se trata con otro fármaco. Otras consecuencias frecuentes son:

  • Reingresos evitables por descompensación precipitada por polifarmacia.
  • Deterioro funcional por sobretratamiento antihipertensivo o hipoglucemiante.
  • Delirium y caídas asociados a psicofármacos y anticolinérgicos.
  • Carga de tratamiento excesiva que genera no adherencia y sufrimiento del cuidador.

La prevención se basa en la revisión sistemática de la medicación, el uso de criterios STOPP/START y la pregunta explícita al paciente y al cuidador: “¿Qué le preocupa más ahora y qué está dispuesto a asumir?”.

10. Contraindicaciones y precauciones

No existen contraindicaciones absolutas para el abordaje integral. Sí hay situaciones que requieren precaución especial:

  • Expectativa de vida muy limitada: priorizar confort y evitar tratamientos preventivos de beneficio lejano.
  • Deterioro cognitivo avanzado: simplificar regímenes, involucrar al cuidador y valorar capacidad de decisión.
  • Riesgo social alto: cualquier plan de alta o de seguimiento ambulatorio debe incluir red de apoyo realista.
  • Interacciones farmacológicas de alto riesgo (anticoagulantes + AINE, múltiples fármacos que prolongan QT, combinaciones de inhibidores del SRAA, etc.).
Nunca hacer
Sumar automáticamente todas las recomendaciones de las guías de cada enfermedad individual sin evaluar el impacto acumulado sobre la calidad de vida, el riesgo de efectos adversos y las preferencias del paciente.

11. Perlas clínicas

Perla clínica
Antes de añadir un nuevo fármaco, pregunte qué síntoma o problema está intentando resolver y si ese problema podría estar causado por un fármaco ya prescrito.
En la práctica
En cada alta hospitalaria de un paciente pluripatológico realice una conciliación formal, reduzca al mínimo los fármacos de inicio reciente de beneficio dudoso y comunique claramente al médico de familia el plan de deprescripción pendiente.
Concepto clave
El objetivo terapéutico prioritario en el paciente pluripatológico no es normalizar todos los parámetros, sino preservar la función, reducir la carga de tratamiento y alinear las intervenciones con lo que el paciente valora.

12. Comparaciones de enfoques

Aspecto Enfoque por enfermedad única Enfoque de multimorbilidad / pluripatología
Unidad de análisis Cada enfermedad por separado El paciente completo y su contexto
Fuente de recomendaciones Guías de enfermedad específica Guías de multimorbilidad + juicio clínico + preferencias
Objetivo principal Control de marcadores de cada enfermedad Calidad de vida, función y reducción de carga de tratamiento
Riesgo principal Polifarmacia y sobretratamiento Infratratamiento de condiciones de alto valor
Herramientas clave Protocolos de enfermedad PROFUND, STOPP/START, valoración multidimensional
Modelo organizativo Especialidades fragmentadas Continuidad, equipos multidisciplinares, Atención Primaria fuerte

13. Algoritmo clínico práctico

Paciente con sospecha de complejidad / reingresos / polifarmacia ↓ ¿Cumple criterios de ≥ 2 categorías clínicas de pluripatología? ↓ Sí Valoración integral multidimensional (clínica + funcional + cognitiva + sociofamiliar + farmacológica) ↓ Cálculo de índice PROFUND / Clinical Frailty Scale ↓ Identificar objetivos prioritarios del paciente y del cuidador ↓ Revisión sistemática de medicación (STOPP/START + juicio clínico) ↓ Elaborar plan de acción personalizado (qué mantener, qué deprescribir, qué monitorizar, qué recursos activar) ↓ Comunicar el plan a todos los niveles asistenciales ↓ Seguimiento proactivo (consulta, teléfono, teleconsulta) ↓ Reevaluación en cada transición o descompensación

14. Resumen práctico

Concepto Lo imprescindible
Definición Enfermedades crónicas en ≥ 2 categorías clínicas de alto impacto
Pronóstico Usar PROFUND y valoración de fragilidad
Objetivo central Función, calidad de vida y reducción de carga de tratamiento
Herramienta farmacológica Conciliación + STOPP/START + deprescripción razonada
Modelo asistencial Continuidad entre niveles + activación del paciente/cuidador
Error a evitar Aplicar mecánicamente todas las dianas de guías de enfermedad única
Cuándo intensificar Cuando el paciente está estable, tiene buena reserva y valora el beneficio a largo plazo
Cuándo simplificar Fragilidad, expectativa de vida limitada, alta carga de tratamiento o preferencia del paciente

15. Preguntas frecuentes

1. ¿Todo paciente mayor con dos enfermedades crónicas es pluripatológico?
No. La definición operativa española exige que las enfermedades pertenezcan a categorías clínicas específicas de alto potencial de desestabilización y complejidad. Dos enfermedades bien controladas y de bajo impacto no equivalen a pluripatología.

2. ¿Debo dejar de seguir las guías de insuficiencia cardiaca, diabetes o EPOC en estos pacientes?
No. Debe seguirlas de forma adaptada. Las recomendaciones de alto valor y bajo riesgo se mantienen; las de beneficio marginal o alto riesgo en el contexto de fragilidad y polifarmacia se individualizan o se deprescriben.

3. ¿Qué índice pronóstico debo usar en la práctica diaria?
El índice PROFUND es el más específico para pacientes pluripatológicos españoles. La Clinical Frailty Scale es rápida y útil en cualquier entorno. Ambos aportan información complementaria.

4. ¿La deprescripción aumenta la mortalidad?
Los estudios disponibles no muestran aumento de mortalidad cuando la deprescripción se realiza de forma razonada y monitorizada. Sí reduce caídas, ingresos por efectos adversos y carga de tratamiento.

5. ¿Quién debe liderar el plan de cuidados?
Idealmente un médico con visión global (internista o médico de familia) en coordinación con enfermería y el resto de especialidades. La continuidad y la comunicación entre niveles son más importantes que el “dueño” del paciente.

6. ¿Cuándo debo plantear planificación anticipada de decisiones?
Cuando el índice PROFUND o la fragilidad indiquen riesgo elevado de mortalidad a corto-medio plazo, o cuando el paciente o la familia expresen preocupaciones sobre el final de la vida. Es preferible hacerlo en situación de estabilidad relativa.

7. ¿Los modelos de Unidades de Pacientes Pluripatológicos están respaldados por evidencia sólida?
Han mostrado reducción de ingresos en estudios observacionales y cuasiexperimentales españoles. La evidencia es de calidad moderada-baja y depende de la implementación local, pero el principio de continuidad y valoración integral está bien fundamentado.

8. ¿Qué hago si el paciente o la familia piden “que se trate todo”?
Explique de forma clara el balance beneficio-riesgo de cada intervención en el contexto de multimorbilidad y fragilidad. La toma de decisiones compartida es el estándar. Documente las preferencias.

16. Conclusión

El paciente pluripatológico representa el núcleo de la cronicidad compleja en la práctica clínica actual. Su abordaje exige pasar de la lógica de enfermedad única a una lógica centrada en la persona, el pronóstico, la función y la carga de tratamiento. La identificación correcta mediante criterios operativos, la estratificación con índices validados, la revisión sistemática de la medicación y la continuidad asistencial son las intervenciones con mayor impacto práctico. Aplicar estas herramientas de forma sistemática reduce reingresos, disminuye efectos adversos y alinea la atención con lo que realmente importa al paciente.

Fuentes principales

  • Bernabeu-Wittel M et al. Estratificación pronóstica y abordaje asistencial de los pacientes pluripatológicos. Rev Clin Esp. 2017.
  • NICE Guideline NG56. Multimorbidity: clinical assessment and management. 2016 (y actualizaciones).
  • American Geriatrics Society. Guiding principles for the care of older adults with multimorbidity. 2012.
  • 2022 ACC Expert Consensus Decision Pathway for Integrating ASCVD and Multimorbidity Treatment. JACC. 2022.
  • Documentos de consenso SEMI y Procesos Asistenciales Integrados de pacientes pluripatológicos de varias comunidades autónomas (Andalucía, Castilla y León y otros).
  • Estudios de validación de los índices PROFUND y PROFUNCTION.
  • Revisiones sobre modelos de atención a la cronicidad compleja y polifarmacia (STOPP/START).

Artículo elaborado a partir de guías internacionales (NICE, AGS, ACC) y literatura española de Medicina Interna sobre paciente pluripatológico y cronicidad. No se han inventado ensayos ni cifras.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente